14 septiembre 2007

Arte Popular Mexicano



A través de este breve ensayo se comenta en términos generales la importancia del arte popular mexicano, considerando en el concepto de arte popular y su desarrollo en el mundo; posteriormente se describe el arte popular mexicano y las instituciones que lo promovieron en el siglo XX; al finalizar un somero comentario personal acerca del arte popular mexicano.





El Arte Popular





Comentar acerca del arte popular es aludir al arte social por excelencia, a esa instancia que remite al hombre a un ámbito de pertenencia, a un entorno y a un grupo específico. Es referirse a un arte que es popular en la medida en que se transmite una particular visión del mundo, resultado de una voluntad colectiva, una tradición dinámica, y en tanto cumple con una necesidad de recreación, de transfiguración de ese mundo, de una sensibilidad estética.




Los grupos humanos, en las distintas épocas y civilizaciones, han plasmado su visión del mundo a través del arte en todas sus manifestaciones.

Cada artista interpreta la realidad a su manera y esta forma de expresarse no niega sino que afirma su pertenencia a una cultura.

Cada persona que produce con sus manos ha sido influenciada por sus raíces históricas, su propio imaginario y su contexto. Es aquí donde mujeres y hombres ponen en juego la habilidad de sus manos y lo rico de su imaginación para conseguir obras relacionadas con su individualidad, con la comunidad a la que pertenecen.

Las formas creativas y el uso del color se han conservado durante siglos a través del uso de barro, madera, piedra, textiles, metales, papel, piel, fibras vegetales. Sus artistas son las gentes humildes del pueblo, que han sabido preservar y alimentar día a día el amor de los antepasados al color, a la armonía y a las formas.

Materialización de Ia cultura, el arte popular está presente en numerosas esferas de Ia vida social. Los artistas populares infunden vida a materiales inanimados para crear piezas que acompañan aI mexicano en Ios más disímbolos estadios de su existencia: van con él a Ia mesa y a Ias fiestas, forman parte de su indumentaria y de sus danzas, aparecen cuando evoca a sus muertos, en su relación con Ios vivos y jamás faItan en sus ceremonias religiosas.

EI arte popular adquiere su significado real al contextuaIizarlo e insertarlo en Ias culturas que Io producen, pues sólo así es posible percibir Ias relaciones que se establecen entre sociedad-hombre-naturaleza para producir una obra de arte. Igual ocurre con Ios procesos tecnológicos generados por el hombre, con Ias formas de organización productivas y Ios requerimientos materiales y espirituales que satisfacen dichos objetos. Así mismo, además de Ia Iectura de Ia interacción de elementos y relaciones circundantes, puede conocerse Ia cosmovisión de Ios miembros deI grupo expresada y recreada en formas muy distintas en objetos tangibles, en ocasiones efímeros pero Ilenos de simbolismo.

Arte Popular Mexicano

México es el encuentro entre dos culturas, y es en el arte popular donde mejor se han sintetizado los rasgos del mestizaje. Es el arte popular el vínculo entre las diferentes etapas de la evolución histórica.

Uno de los rasgos más característicos de la cultura mexicana es su pluralidad, la diversidad de etnias y grupos que a partir de sí mismo expresan su visión del mundo. Cultura fincada en ideas y costumbres que conforman un lenguaje propio, reconocible a través de expresiones estéticas, rituales y espirituales, entre otras.
México es un mosaico de culturas, producto de una mezcla de grupos y de razas. Las creencias, usos, costumbres e ideales de vida terrena y extraterrena indígenas se combinaron -sin disiparse ni perderse- con Ia cosmovisión europea y africana.
Tanto los españoles herederos de una cultura árabe, como los africanos, hicieron aportes que bajo ningún concepto abolieron ni invalidaron los valores originales, sino por el contrario, promovieron el surgimiento de nuevas iniciativas culturales, siempre desde una matriz propia, rectora y preservadora: de Ia identidad deI pueblo. Un proceso semejante tuvo lugar con el arribo a México de una amplia y heterogénea gama de grupos étnicos: ingleses, franceses, italianos, alemanes, chinos, deI Medio Oriente y tiempo más tarde norteamericanos, contribuyeron al pluralismo cultural y a Ia diversidad que distingue a México.
Cada uno de Ios sectores, grupos y clases que forman Ia sociedad mexicana de hoy posee su propia cultura. Existen desde Iuego rasgos y elementos compartidos (como el territorio, Iengua, Iegislación, sistema monetario, símbolos nacionales, etcétera) que no por ello niegan el pluraIismo cultural. De hecho, Ias culturas étnicas regionales y de los estratos populares integran los nuevos rasgos comunes a su propio esquema, se apropian de ellos, y de esa manera los cambios producidos no conducen necesariamente a Ia disolución de Ias particularidades.
Así Ias cosas, Ia filiación nacional de Ia cultura se refiere básicamente a su origen, a su inspiración, a su fuente de gestación y desarrollo, ya que como bien observó Diego Rivera: "cuanto más nativo es el arte, más pertenece al mundo entero".
Es decir, mientras más nacionales sean Ias expresiones de Ia cultura, cuanto más arraigadas se encuentren en Ia experiencia de un pueblo, más universales son.
El arte popular mexicano es riquísimo. Cada región, cada pueblo, cada comunidad tiene una artesanía que le es propia, con un sello que lo individualiza y caracteriza. En Michoacán, en Oaxaca, en Chiapas, en Sinaloa, en San Luís Potosí, en Chihuahua, en el Estado de México, en todo el país, en todos los rincones de la patria, el arte popular hace presencia con su magia.
A Ias interacciones y concepción deI universo contenidas en Ias expresiones deI arte popular se suma Ia síntesis de aspectos modeladores de nuestra cultura. Es Ia expresión artística por excelencia que da fiel testimonio de Ios elementos que han intervenido en su formación; es un reflejo inequívoco de nuestra historia, de Ia sensibilidad, creatividad e imaginación de nuestro pueblo.
AI igual que nuestra cultura, el arte popular está en permanente proceso cambio. AI estatismo opone un carácter dinámico que Ie hace inscribirse naturalmente en Ia problemática y evolución de su momento histórico-social. Este fenómeno es palpable en Ias técnicas y diseños, en Ias innovaciones y hasta en Ias formas en que alguna vez Ilega a desvirtuarse su concepción artística o cultural.
Actualmente se calcula que en México existen aproximadamente 6 millones de artesanos, los cuales en su mayoría realizan su producción en unidades familiares, bajo condiciones precarias de operación, sin suficientes ni adecuados instrumentos de trabajo, y con poco o nulo asesoramiento técnico-administrativo, indispensable para Ia sobrevivencia y mejoramiento de Ia actividad. La producción artesanal es una actividad primordialmente desarrollada por comunidades indígenas, Ias más de Ias veces como una labor complementaria deI trabajo agropecuario, forestal, minero y pesquero.
A pesar de que un alto porcentaje de los artesanos mexicanos se encuentra en situación de pobreza extrema, viviendo en condiciones bastante precarias, Ia artesanía no ha cesado de producirse. México cuenta en el siglo XX con algunas expresiones de arte popular cuyas técnicas datan de Ia antigüedad prehispánica, milenarias tradiciones que han sido transmitidas de padres a hijos en innumerables generaciones. Múltiples creencias, costumbres, concepciones vitales y estéticas -y muchos otros elementos culturales que a e largo deI tiempo han distinguido a México-, asisten al umbral deI siglo XXI, expresados en un arte popular plural y diverso.

EL siglo XX y las instituciones
Las primeras décadas del pasado siglo se caracterizaron por un espíritu oficial orientado a Ia revaloración del arte popular. Guiado en gran medida por unos de los personajes estudiados en el curso : José Vasconcelos. Quién tras reorganizar la estructura de la Universidad Nacional, fue nombrado secretario de Instrucción Pública, y desde esa posición inició un ambicioso proyecto de difusión cultural en el país, con programas de instrucción popular, que involucraban el posicionamiento del arte popular mexicano.
La creación de instituciones dedicadas -directa e indirectamente- al rescate y fomento de Ias artesanías data de 1947, fecha que coincide con Ia fundación deI Instituto Nacional Indigenista (INI), organismo con una larga trayectoria de apoyo al sector artesanal, que prevalece hasta nuestros días con el nombre de la Comisión de Atención a los Pueblos Indígenas.
Catorce años después, en 1961, el gobierno de México crea, en el marco deI Banco Nacional de Fomento Cooperativo (BANFOCO), el Fideicomiso para el Fomento de Ias Artesanías, antecedente inmediato deI Fondo Nacional para el Fomento de Ias Artesanías (FONART), constituido en 1974.


En 1971 se funda Ia Dirección de Arte Popular precedida por Ia Dirección de Culturas Populares creada en 1978. Posteriormente se constituye Ia Escuela de Artesanías, adscrita al Instituto Nacional de BelIas Artes. Actualmente existen casas de Ias artesanías y otros organismos a cargo de Ia comercialización y fomento local o regional, todos ellos dependientes deI gobierno deI estado en cuestión. Los estados que destacan por el mayor volumen de producción artesanal son Michoacán, Jalisco, Oaxaca, México, Guanajuato, Chiapas, Puebla y Guerrero. En segundo lugar se encuentran Hidalgo, Yucatán, Tabasco, Campeche, Querétaro, Nayarit, Chihuahua y San Luis Potosí.


EI objetivo de FONART es impulsar Ia producción de Ias artesanías nacionales, procurando Ia preservación y elevación de Ia calidad artística, al igual que incrementar los ingresos deI artesanado, todo ello a través deI apoyo financiero, comercial y de difusión de Ios valores culturales y estéticos contenidos en Ias expresiones deI arte popular.


La labor de preservación, al igual que Ia de fomento, no puede desligarse de Ias acciones de financiamiento ni de Ia compra-venta de artesanías, ya que son precisamente los medios y relaciones económicas los que en un alto porcentaje determinan que un artesano tradicional permanezca en su oficio y no se desplace a otra actividad quizá más rentable pero menos rica en materia de patrimonio cultural. La tarea de preservación incluye particularmente otorgamiento de créditos, adquisición de artesanías, asesoría técnica y un sistema de con cursos. Las tiendas FONART cumplen un papel importante para Ia promoción deI arte popular, a través de Ia organización de exposiciones y ferias (tanto en México como en el extranjero ), edición de folletería y carteles, entre otros, y difusión en medios masivos.


Situación Actual


México es un país que ha persistido y trascendido en Ia Historia con su rico bagaje de raíces auténticas que conforman su cultura, en mucho gracias a Ia milenaria tradición de su arte popular. PreservarIo de patrones homogeneizantes y promover sus valores objetivos y subjetivos, son tareas en Ias que hay largo camino por recorrer.


Actualmente encontramos productos de poca calidad, semi-industrializados y de bajos precios que obedecen a una fuerte demanda en el mercado nacional e internacional. Pero que no pertenecen realmente al ámbito del arte popular.

Además hay que agregar que existe un cierto desapego entre los hijos de los maestros del arte popular mexicano para continuar con la realización de obras que sus abuelos, tíos y padres realizaban.

Es cierto pues gran parte de la obra popular mexicana la vamos orillando muchas veces por ignorancia, por negación y por demás cuestiones exógenas y endógenas que intervienen en los tiempos actuales como lo son las migraciones, la globalización, los cambios de la sociedad y los medios de comuniación.

Me parece importante retomar los ideales de José Vasconcelos, de proponer políticas de mayor apoyo y difusión, aprovechando las tecnologías de la información y la apertura de mercados para promover el arte popular mexicano.

Conclusiones


Los conocedores de esta materia, afirman que México ocupa, con China, Japón y otros países orientales, los primeros lugares, en la producción de artes populares. El arte popular mexicano es pues un gran valuarte de nuestra cultura. Está lleno de colores y de formas. Con José Guadalupe Posada y sus catrinas, con las postales mexicanas, con los comics, con los moralistas y el gran movimiento, los linares, obras que se encuentran en el inconciente colectivo y que conforma una gran parte de nuestra identidad como mexicanos.



Bibliografía



1 Comentarios:

Blogger alebrijes linares dijo...

Hola Diego, Acabo de leer tu ensayo al respecto del Arte Popular Mexicano y debo decirte que me gustó mucho y sobre todo, me sentí muy honrada al leer, en tu conclusión, mi apellido, como parte de lo que consideras Arte Popular Mexicano y representación de México. A nombre de mi abuelito, Pedro, y de toda mi familia, MUCHAS GRACIAS por tu amable distinción y valoración de la trayectoria de trabajo de mi familia.
Un abrazo muy fuerte para ti!
Saludos!!
Elsa Linares García

6:41 p. m.  

Publicar un comentario

Suscribirse a Comentarios de la entrada [Atom]

<< Página Principal